Persignarse

Sellamiento

Credo

Ofrecimiento

Lectura de la Biblia

Anuncio Primer misterio

Se reza el Padre Nuestro

 Se rezan 10 Ave Marías

 Se reza un Gloria.

Se hace la oración «Oh mi buen Jesús ..». Se hace la jaculatoria: «Ave María purísima, sin pecado concebida María Santísima»(3veces)  Anunciamos el segundo Misterio y rezamos el Padre Nuestro

 

Dios te salve reina

Santo Ángel de la Guarda

 San Miguel Arcángel

Bendita sea tu pureza..

Lectura de la Biblia

Señal de la cruz

ESTA ES LA FORMA QUE HEMOS ADOPTADO PARA EL REZO DEL SANTO ROSARIO.

ORACIONES

Oh mi buen Jesús !!!

Sellamiento

OH MI BUEN JESUS, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y lleva al cielo a todas las almas al Cielo, especialmente a las mas necesitadas de Tu misericordia.

Credo

Creo en un solo Dios Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra,

de todo lo visible y lo invisible.                       .  

Creo en un solo Señor, Jesucristo,

Hijo único de Dios, nacido del Padre

antes de todos los siglos:

Dios de Dios, Luz de Luz,

Dios verdadero de Dios verdadero,

engendrado, no creado,

de la misma naturaleza del Padre,

por quien todo fue hecho;

que por nosotros, los hombres,

y por nuestra salvación bajó del cielo,

(*) y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;

y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato;

padeció y fue sepultado,

y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo,

y está sentado a la derecha del Padre;

y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo,

que con el Padre y el Hijo reciben una misma adoración y gloria,

y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.

Confieso que hay un sólo bautismo

para el perdón de los pecados.

Espero la resurrección de los muertos

y la vida del mundo futuro.

 

Amén.

 

(* Se inclina la cabeza)

 San Miguel Arcángel

Oh Padre Celestial, de Ti procede toda bendición en el cielo y en la tierra.

En el nombre de Jesús, tu hijo bendito y Señor Nuestro, por el poder de las Santas Llagas y de la Santa Cruz, atamos, encadenamos y amordazamos todo espíritu del mal, y sellamos con la Sangre de Jesús nuestro cuerpo, alma, espíritu, mente, corazón y vida, nuestro pasado, presente y futuro, todo lo que somos, todo lo que tenemos y todo lo que hacemos.

En el nombre poderoso de Jesús, en el de San José y en el dulce nombre de María, sellamos todo nuestro ser y este lugar.

En el nombre de Jesús invocamos a San Miguel Arcángel, a San Rafael y San Gabriel y con todos los Santos Arcángeles, por intercesión de la Virgen María, prohibimos a todo espíritu del mal y a todo espíritu inmundo, hacernos daño en nuestros bienes espirituales y materiales, en nuestra familia, en nuestro trabajo y en nuestros grupos de oración. Amén.

Oh, San Miguel Arcángel, con tu luz ilumínanos, con tus alas protégenos y con tu espada defiéndenos.

Amén.

 

 Padre Nuestro

Padre nuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tú reino, hágase tú voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Ave María

Dios te salve, María,

llena eres de gracia;

el Señor es contigo;

bendita Tú eres

entre todas las mujeres,

y bendito es el fruto

de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,

ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén.

 

 

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla.

Sé nuestro amparo

contra las maldad y las asechanzas

del demonio.

Reprímale OH Dios, como rendidamente te lo suplicamos,

y tu príncipe OH príncipe de la milicia celestial armado del poder divino precipita al infierno a Satanás y a todos los espíritus malignos

que para la perdición de las almas andan por el mundo Amén.

Gloria

Dios te salve reina

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!

 

V.Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.

R.Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu

Santo. Como era en el principio, ahora

y siempre, por los siglos de los siglos.

Amén.

Bendita sea tu pureza..

Santo Ángel de la Guarda

Santo Ángel de mi guarda mi dulce compañía
no me desampares ni de noche ni de día
hasta que me pongas
en paz y alegría
con todos los santos
Jesús José y María

Y si me desamparas qué será de mi?

Santo Ángel de mi guarda ruega a Dios por mi

Amen

Bendita sea tu pureza

y eternamente lo sea,

pues todo un Dios se recrea

en tan graciosa belleza.

A ti, celestial princesa,

Virgen sagrada María,

Yo te ofrezco en este día

alma, vida y corazón,

mírame con compasión,

no me dejes, Madre mía.

Amén.

MISTERIOS

Misterios de Gozo: Lunes y sábado

1º La Anunciación del Angel a la Virgen María y la Encarnación del Hijo de Dios.

"Entonces María dijo: He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra" (Lc 1,38)

Dios escoge por Madre a María, una jovencita de Nazaret, pura, santa, humilde y adornada de todas las virtudes. ¡Qué poco caso hace Dios de las grandezas humanas!
Procuraré ser limpio de corazón para agradar a Dios. Mantendré mi pureza y me impondré una fecha fija para mi confesión sacramental.


2º La visita de María Santísima a su prima Isabel.

"Y María entrando en casa de Zacarías, saludó a Isabel" (Lc 1, 40)
María estuvo tres meses en casa de su prima; y a pesar de que era Madre de Dios, sirvió a Isabel como una diligente empleada.
Prometo ayudar a mis semejantes siempre que pueda, tanto en lo espiritual como en lo material.

3º El nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo en el portal de Belén.

"Y María dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre" (Lc 2, 7)

Jesús nos da un ejemplo de humildad contra la vanidad y soberbia de la vida; de pobreza contra el hambre insaciable de riquezas; de mortificación contra el desmesurado afán de delicias.

Prometo llevar con resignación las penas, incomodidades y tribulaciones que deba sufrir, por amor a Jesús que quiso sufrir por mi desde el momento de Su nacimiento.

4º La purificación de María Santísima y la presentación de Su Hijo en el Templo de Jerusalén.

"María y José llevaron a Jesús a Jerusalén para presentarlo al Señor" (Lc 2,22)

¿Por qué nos excusamos con tanta facilidad cuando se trata de cumplir con nuestros deberes ?

Cumpliré con mis obligaciones sin rebeldía, considerándome criatura de Dios. Acataré las leyes de la Iglesia de Jesucristo, a la que pertenezco.

5º María y José encuentran a Jesús en el Templo, después de tres días.

"Después de tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores." (Lc 2, 46)

La Sagrada Familia fue al Templo según su costumbre. ¿Tenemos nosotros esta costumbre de ir al Templo por lo menos los días mandados? Encontraron a Jesús en el Templo donde se quedó para demostrar que los hijos tienen voluntad de seguir su vocación y que los padres no deben oponerse a ella.

Guardaré siempre el respeto al Templo, Casa de Dios. Procuraré ayudar a los demás a tener devoción a la Iglesia.

Misterio de Dolor: martes y viernes

1º La oración y agonía de Jesús en el huerto de Getsemaní.

"Y sumido en agonía, insistía mas en su oración" (Lc 22,44)

Jesús no tenía la necesidad de orar; pero quiso hacerlo para enseñarnos qué tanto necesitamos hacerlo. Hemos de orar para no caer en la tentación, y si caemos, levantarnos del pecado.

Me propongo hacer oración al despertar, antes de dormir y antes de mis actividades mas importantes.

2º La flagelación de Jesús.

"Entonces Pilato tomó a Jesús y Mandó azotarle" (Jn 19,1)

Jesús quiso padecer la flagelación para la expiación de los pecados de deshonestidad que marchitan tantas flores juveniles, que roban la salud a tantos cuerpos y que ocasionan la perdición eterna de tantas almas.

Huiré de todo acto y espectáculo que repugne la moral cristiana. Evitaré que los pequeños y jóvenes vean programas deshonestos.

3º La coronación de espinas de Nuestro Señor.

"Los soldados trenzaron una corona de espinas y se la pusieron en la cabeza" ( Jn 19, 2)

Sí, Jesús es el rey de las inteligencias y de los corazones; Rey que redime de la esclavitud del pecado a los individuos, a las familias, a los pueblos y a las naciones

Seguiré la doctrina de Jesús para reinar con El eternamente. Seré valiente para profesar públicamente mi fe y para cumplir sin avergonzarme mis deberes de piedad.

4º El camino hacia el Calvario, llevando Jesús la Cruz a cuestas, por nuestros pecados.

"Y Jesús cargando su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario" (Jn 19, 17)

Hemos de llevar nuestra cruz, hemos de padecer tristezas y dolores. Nos será difícil caminar entre penas y trabajos. Tendremos nuestras caídas y no nos desanimaremos. Dios lo permite para que pensemos más en la vida eterna que nos espera. Pidámosle que no nos deje caídos.

Al sufrir alguna pena, pensaré en lo que padeció Jesús por mí y cuando sea demasiado el sufrimiento le pediré que El sea mi Cireneo.

5º La crucifixión y muerte de nuestro Señor.

"Lo crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado y Jesús en medio" (Jn 19, 18)

Jesús muere por ti, mírale bien. Tiene sus manos clavadas para no castigarte y abiertas para abrazarte. Tiene sus ojos cerrados para no confundirte y abiertos para mirarte amorosamente. Sus labios se cierran para no clamar venganza y se abren para perdonarte.

Besaré el crucifijo al levantarme por la mañana y al acostarme. Cuando me llegue alguna tentación apretaré el crucifijo de mi Rosario o el que llevo al cuello.

Misterios de Gloria: miércoles y domingos

1º La triunfante Resurrección de Jesús.

"¿Porqué buscáis entre los muertos al que está vivo? No esta aquí: ha resucitado" (Lc 24, 5-6)

Jesús se apareció muy en particular a los pecadores arrepentidos como Pedro, Tomás y la Magdalena. Se ve en esto su bondad y misericordia.

Viviré cristianamente para poder resucitar gloriosamente, recordando que una vida cristiana culmina en una muerte cristiana.

2º La admirable Ascensión de Jesús al cielo.

"Mientras los bendecía se separó de ellos y fue llevado al cielo" (Lc 24, 51)

Nuestra verdadera patria no está en la tierra, sino en el cielo, donde no existen ni el dolor, ni la tristeza, ni la enfermedad, ni la muerte. Ahí veremos a Dios, gozaremos de su presencia y estaremos eternamente con El.

Pensando que estamos en este mundo, esperando ir a la patria verdadera, procuraré utilizar los dones terrenales en tal forma que me ayuden a ganar el cielo.

3º La venida del Espíritu Santo sobre María Santísima y los Apóstoles.

"Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos; quedaron todos llenos del Espíritu Santo" (Hch 2, 3-4)

Los Apóstoles cambiaron: de tímidos se convirtieron en valerosos, de ignorantes en sabios; de tibios en la fe en fervorosos. Pedro predicó su primer sermón convirtiendo a tres mil personas.

No me bastará ser católico; daré testimonio de que he recibido al Espíritu Santo en el Bautismo y lo he aceptado en plenitud en la Confirmación, practicando mi fe.

4º La Asunción de María al cielo en cuerpo y alma.

"¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!" (Lc 1, 45)

¿Nos preparamos nosotros con una vida santa para tener una muerte santa?

Pediré siempre a la Virgen Santísima en el Rosario, que sea mi abogada ante Dios en la hora de mi muerte.

5º La Coronación de María Santísima como Reina y Señora del universo.


"Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza" (Ap 12, 1)

Jesús antes de morir, nos dio a María como nuestra Madre, es nuestra abogada y medianera. Es el refugio de los pecadores. Pongamos en ella nuestra confianza, acudamos a ella en nuestras penas y sufrimientos.

MISTERIOS LUMUNOSOS (JUEVES)

1° El Bautismo de Jesús en el Jordán.

"Tenía Jesús al comenzar su vida pública, unos treinta años. Por aquellos días, como todo el pueblo se bautizaba, vino Jesús desde Nazaret de Galilea al Jordán para ser bautizado por Juan. Y he aquí, que estando Él en oración, se abrió el cielo, bajó el Espíritu Santo en forma de paloma se posó sobre Él, y se oyó una voz del cielo que decía: Este es mi hijo muy amado escuchenlo"(Lc. 3, 21-23; Mt. 3,13)

2° Las bodas de Caná

"Se celebraba una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús. Fueron invitados también a la boda Jesús y sus discípulos. Y como faltaba vino, María le dijo a Jesús:"No tienen vino". Respóndió Jesús: "¿Qué nos va a ti y a mi? Además no ha llegado mi hora". Pero la madre dijo a los que servían: "Haced lo que Él os diga".

Había colocadas seis tinajas de piedra y Jesús les dijo: "Llenen de agua las tinajas" Y les dice:"Llevenlo al maestrala" Cuando éste gustó el vino dijo: "Todo hombre pone primero el vino bueno y cuando ya han tomado el peor, pero tu has guardado el mejor vino hasta ahora".(Jn 2, 2-11)

3° El anuncio del Reino de Dios

"Jesús comenzó a predicar la Palabra de Dios y decía:"Se cumplió el tiempo y ha llegado el reino de Dios: arrepentíos hy creed en el Evangelio" Y su fama se extendió por toda la región. (Mt. 4, 13-17 Mc. 1,15 Lc 4,15)

4° La Transfiguración

"Tonmando jesús a Pedro, Santiago y Juan, subió a un monte a orar. Mientras oraba su rostro se transformó, su vestido se volvió blanco y resplandeciente, y Moisés y Elías hablaban con Él. Pedro le dijo a Jesús: Maestro ¡qué bien se está aquí! Hagamos tre tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Mientras decía esto, apareció una nube que los cubrió y salió una luz que decía: "Este es mi hijo elgido, escuchadle". (Lc. 9, 28-36)

5° La Institución de la Eucaristía

"Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con sus discípulos y les dijo: "Ardientemente he querido comer ésta Pascua con ustedes antes de padecer, porque no la comeré más hasta que sea cumplida en el reino de Dios. Tomando el cáliz, dio gracias y dijo: tomen y beban todos de el , porque éste es el cáliz de mi sangre que será derramada por ustedes. Después tomó el pan, dando gracias lo partió y se los dió diciendo: Este es mi cuerpo que será entregado por ustedes. Hagan esto en memoria mia." (Lc. 22, 14-23)

Misión Io – Eros